| Un saber hacer único
La vinificación según Ruinart
El jefe de cava y su equipo imprimen su saber hacer a todas las etapas de la producción. Desde la selección de las uvas hasta el embotellado, ellos presiden la creación de cada cosecha. Después de seleccionar escrupulosamente las uvas, los crudos se vinifican por separado y luego se ensamblan. Se añade enseguida un licor de tiraje y levadura.
Las botellas van entonces a la cava en donde el tiempo hará su trabajo |
Pequeña historia de Ruinart
Dom Thierry Ruinart, un monje visionario
Espíritu brillante del Siglo XVII, el monje benedictino Dom Thierry Ruinart fue también un emprendedor visionario. En el curso de sus viajes observó el entusiasmo que ya despertaba el vino de Champagne en las cortes de Europa. Entonces convenció y transmitió sus conocimientos a su hermano Nicolás, comerciante de tejidos, para que éste
emprendiera el comercio del champagne.
Nicolás Ruinart II, heredero creador
Nicolás, sobrino de Dom Thierry Ruinart, decidió realizar el sueño de su tío y de su padre. Aprovechando una licencia real que autorizaba el transporte del vino de champagne en botellas, inauguró el 1 de Septiembre de 1729 la Maison Ruinart, la primera Maison productora de champagne. Envíó sus primeras botellas a viejos clientes compradores
de tejidos. El éxito le acompañó y desde 1735 la elaboración de champagne pasó a ser la única actividad de la Maison Ruinart.
Los valores de la Maison Ruinart
A lo largo de los siglos la Maison Ruinart ha cultivado la excelencia como sistema de vida. Los sucesivos herederos de Nicolás Ruinart han colocado la calidad, la autenticidad y el refinamiento en el centro de la producción del vino de champagne. De esta forma han perpetuado la visión de Dom Thierry Ruinart, primer inspirador de su arte. En 1959
se creó la serie histórica de champagne "Dom Ruinart" como homenaje a la clarividencia de su fundador espiritual. |